Los orígenes de la Cofradía del Resucitado se podrían encontrar documentalmente en la procesión del Domingo de Pascua celebrada en esta capital en 1615, tal y como consta en la escritura de obligatoriedad firmada ante el notario Albonoz Damián con fecha de 23 de marzo, dónde Don Francisco Heredia y Don Pedro de Enzinas acordaron que primero darían una danza con nueve personas que debían ir vestidas con hábitos negros para una procesión, por la que percibirían la cantidad de cuarenta reales, siendo aquella manifestación de alegría una cabalgata con comparsas, negros, danzarines y músicos con disparos de cohetes y tiros.
Un año más tarde, la Cofradía decidió ampliar su patrimonio con dos nuevos pasos, el de “San Juan Evangelista”, del escultor valenciano Venancio Marco, que desfiló en la procesión del 7 de abril de 1912; y a gracias a Don Antonio Noguera se encargó el paso de “La Aparición de Jesús a los Apóstoles” del notable escultor de estilo salzillesco Don Francisco Sánchez Araciel, compuesto por Jesús y los once apóstoles en el momento de la aparición de Jesús en el Cenáculo cuando muestra su costado al incrédulo Santo Tomás el Mellizo, resultando esta escena de enormes dimensiones sobre un trono de gran belleza en estilo egipcio del tallista Don José Huertas.
Igualmente, se incorporó un año después la “Virgen Gloriosa”, imagen de vestir tallada por el escultor Don José María Sánchez Lozano. | WeatherUnderground : | |||||||||||||||
| Actualizado: 2:00 AM CEST on Septiembre 07, 2010 | |||||||||||||||
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